Comparativa
de los distintos tipos de muros: los nuevos y los
tradicionales
Ladrillos
comunes, bloques cerámicos o cemento, acero
galvanizado, de concreto celular, paneles o plástico.Pros
y los contras de cada tipo de muro. Cómo
se hacen. La aislación contra el frío,
el calor y la humedad. Costos
La tecnología de los muros hoy por hoy se
ha diversificado ampliamente. Las opciones son muchas,
se pueden levantar desde paredes metálicas
que se arman como si fueran un macano hasta muros
de plástico que se pueden lavar con agua y
jabón. Así, gracias al fulminante avance
de las técnicas constructivas, las opciones
son mucho más amplias para todo tipo de proyecto
que se esté diseñando.
Estos nuevos sistemas conviven con las normas tradicionales
de edificación, es decir, la mampostería
de ladrillos comunes, de bloques cerámicos
o de cemento.
También existen otros sistemas llamados racionalizados,
que combinan el uso de materiales tradicionales con
técnicas de construcción mas controladas.
Por otro lado, los industrializados,
que utilizan paneles o placas pre elaboradas en fábricas. Los últimos
dos sistemas se aplican para ahorrar costos y fundamentalmente
para reducir el tiempo de ejecución de la
pared.
Características
que hay que tener en cuenta a la hora de decidir
Cada método tiene ventajas e inconvenientes.
Y es muy difícil establecer “en el
aire” cuál de ellos es el mejor: esto
dependerá de las necesidades del proyecto,
de la obra y básicamente de las aspiraciones
y gustos de los dueños de la futura casa.
A la hora de establecer que tecnología es
la que más encuadra o mejor convenga a la
casa, se deberá tener en cuenta los siguientes
aspectos:
La capacidad resistente:las paredes
de mampostería tienen una aceptable capacidad
de carga. O sea que si se construye solamente en
planta baja no hará falta agregar una estructura
adicional.
En cambio, si se trata de construcciones de uno
o más pisos altos se necesitaran colocar refuerzos.
O también, incorporar una estructura independiente
de hormigón armado o acero. En este caso la
pared cumple solo una función de cerramiento
de los ambientes y no soportara mas carga que la
de su propio peso. Las paredes que usan bloques cerámicos
o de cemento tienen la ventaja de que reducen el
uso de encofrados, los tradicionales moldes de madera
donde se vierte el hormigón. Esto se debe
a que los bloques vienen preparados con huecos especiales
para armar las columnas y vigas, y luego colar el
hormigón.
Los sistemas industrializados pueden sostener una
casa de dos y más pisos altos, sin necesidad
de estructuras adicionales.
Aislación Térmica:la
necesidad de una aislación térmica
es fundamental, sobre todo en paredes que están
mal orientadas. Y especialmente en aquellas que miran
hacia el sur. Sucede que, como la cara exterior del
muro esta fría en invierno, puede condensarse
la humedad ambiental y se produce el clásico
fenómeno de transpiración de la pared
en el lado interno, y con el tiempo la formación
de hongos sobre la superficie del muro.
La aislación térmica se logra de dos
maneras: una, es mediante muros de mucho espesor.
Por ejemplo, las paredes de ladrillos de 30 centímetros
de grosor (en desuso, antieconómico y de poca
eficiencia). La otra es utilizar materiales porosos,
como el telgopor (poliestireno expandido) o la fibra
de vidrio. Las paredes dobles con cámara de
aire funcionan muy bien como aislantes térmicos.
Pero las industriazadas pueden lograr el mejor resultado
con menor espesor, debido a que incorporan aislantes
especiales.
Aislación acústica:las
paredes tradicionales de ladrillos funcionan bien
como aislante acústicos a un cierto límite,
ya que tienen masa o espesor. En cambio, como los sistemas industrializados
son delgados, suelen fallar en este aspecto, por eso, habrá que colocar
barreras aislantes tradicionales, como placas de Fonac® de
Composite.
Aislación Hidrófuga:en
las paredes industrializadas se aplican barreras
aislantes especiales, como la membrana aislante Tyvek® (de
Dupont). En el caso de las paredes tradicionales se hace con una capa de revoque
hidrófugo: la famoso ceresita. Eso sí: hay que controlar
muy bien que cuando el albañil aplique la ceresita le dé una
perfecta continuidad a la superficie. Porque si queda algún poro, será el
punto débil por donde se filtre la humedad. Además hay que hacer
el revoque grueso de inmediato para que el sol no “queme” la ceresita
y termine agrietándola.
Rapidez de ejecución: Es
el punto fuerte de los sistemas industrializados.
No obstante, si las paredes tradicionales se hacen
con un sistema racionalizado, por ejemplo con bloques
de cemento o cerámicos
(que tienen medidas y caras parejas), se logran bajar mucho los tiempos de
construcción.
Costo de mantenimiento:Muchos prefieren
las paredes de ladrillos a la vista porque al parecer
evitan tener que pintar periódicamente
la casa. Sin embargo, no hay que olvidar que cada 3 o 4 años requieren
un tratamiento con barnices especiales sobre la base de siliconas, para que
la pared no absorba agua y se formen hongos en su superficie. Los sistemas
industrializados con moldes de plástico no requieren pinturas ni revestimientos
y se lavan con agua y jabón.
Perdida de espacio útil.Este
tema en general no se tiene en cuenta. Sin embargo,
en grandes longitudes de pared, una diferencia de
espesor entre un muro de 15 centímetros y otro de 30 puede sumar
una cantidad de metros cuadrados suficientes como para agregar un ambiente
más, como un dormitorio.
Aspecto estético.Aunque
es el más subjetivo,
debe ser tenido en cuenta al elegir el sistema a utilizar. Lo recomendable
es que las paredes exteriores tengan relación
con el aspecto general de la casa.
Instalaciones:Al elegir la pared
se debe tener en cuenta la facilidad de ejecución y la reparación de las cañerías
de las distintas instalaciones-eléctrica,
gas, agua- que pasan por el interior del muro.
En las paredes tradicionales las cañerías
van amuradas. Por eso es inevitable romper para hacer
alguna reparación. En cambio los sistemas
de montaje en seco es mucho más sencillo reparar
las instalaciones porque se pueden desmontar los
paneles que constituyen la pared.
Costos.Habrá que considerar varios aspectos. Por un
lado tener en cuenta los costos de la construcción, pero también
los de mantenimiento. Por otro, considerar que las superficies de las puertas
y ventanas menores a 5 metros cuadrados no se descuentan para el cómputo
de la pared. Es lo que en el gremio se denomina computar “vacio
por lleno”. Además hay que contemplar los
dinteles, trabajos especiales en ladrillo y molduras
se presupuestan en forma independiente.
No hay que olvidad que es posible combinar distintos
tipos de muros, para lograr paredes mixtas. Por ejemplo,
colocar del lado interno un tabique de montaje en
seco y por fuera una pared de ladrillo visto. Cada
dueño tomara la decisión sobre el sistema
a usar de acuerdo a sus necesidades más fuertes-
estéticas, económicas o técnicas-,
que deberá compatibilizar con el resto de
las posibilidades que brinda cada sistema.
Un número Clave
Las paredes pueden ser diferentes entre
sí.
Pero todas tienen algo en común: un coeficiente
que mide su capacidad de aislación térmica
llamado “k” (coeficiente de transmitancia
térmica). Cuanto menor es su valor, mayor
la capacidad de aislación térmica que
tendrá la pared.
Problemas y soluciones: cuando la pared ya existe.
Cuando se hace una pared nueva se puede
proveer de antemano su aislación acústica, térmica
e hidrófuga. La dificultad se presenta en
las paredes existentes que presentan deficiencias
de aislación. Un problema común es
la acumulación de humedad en la cara interna
de la pared. La pared transpira y termina dañando
la pintura o cumulando hongos. Esta anomalía
se produce por una deficiente aislación de
ello, la cara interna del muro se encuentra fría
y el vapor de agua se condensa sobre ella.
Para resolver el desperfecto se debe reforzar la
aislación térmica de la pared. Una
manera práctica de lograrlo es colocando un
aislante de lana de vidrio y luego una placa de yeso
(tipo knauf o Durlock). Si la pared tiene poca aislación
contra el ruido se puede colocar una membrana de
alta densidad denominada Fonac® Composite (Sonoflex)
y luego la placa de yeso. Cuando el muro tiene una
deficiente aislación contra la humedad, se
pueden presentar dos alternativas: humedad ascendente
de los cimientos o humedad proveniente del exterior.
En el primer caso se puede aplicar un método
de impermeabilización que consiste en agujerear
la pared a una altura de aproximadamente 30 centímetros
desde el piso. Estos agujeros se separan entre si
unos 10centimetros. Una vez hechos los orificios
se vierte en ellos un impermeabilizante líquido
a base de siliconas que obtura los poros de la pared
e impide que la humedad suba. Si la humedad proviene
del exterior, hay que hacerle una nueva capa hidrófuga.
Conviene aplicarla del lado exterior para no tener
la pared siempre húmeda.